La importancia de la privacidad para tu negocio

Publicado por Vanesa Alarcón el día .
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En el último programa de la temporada, dedicamos nuestro #LegalSlang a hablar sobre un tema vital para las empresas y que no siempre se le dedica el tiempo y los recursos necesarios: La importancia de la privacidad para tu negocio.

A continuación destaco los puntos clave del tema que también te contamos en el audio. Si necesitas más información al respecto no dudes en contactar con Avatic Abogados.

¿Qué es la privacidad?

La privacidad, también conocida como derecho a la intimidad, es el derecho que permite que podamos disponer de un espacio para nosotros mismos y dedicado a lo que a nosotros nos interese; el derecho a preservar una esfera más intima frente a injerencias por parte de otros.

Lo cierto es que hemos pasado de un concepto de intimidad entendida como algo relacionado a nuestra esfera personal y familiar, a un concepto más amplio, donde el derecho a la intimidad se traslada a Internet. Lo que falta es la conciencia de que no debes publicar todo sobre ti en las redes ni debes coger toda la información que también circula en redes y utilizarla para lo que te parezca. Debes ser consciente que puede haber información personal o contenidos sujetos a derechos de autor, entre otros aspectos.

¿Cómo se materializa la privacidad en una empresa?

Por un lado, la privacidad se puede materializar en el cumplimiento de la normativa de protección de datos que, en resumen, consiste en adoptar una serie de políticas y medidas a nivel interno que garantizan un correcto tratamiento de los datos de las personas físicas cuyos datos recogemos para poder prestarles un servicio o nuestros trabajadores, por ejemplo.

Se basa en la toma de conciencia de que, si accedemos a datos personales de alguien, debemos hacerlo bajo una idea de respeto por dicha información, que se materializa en hacer un tratamiento para una finalidad adecuada, pertinente, no excesiva y proporcionada. Estos son los principios fundamentales de la normativa de protección de datos junto al derecho a la información y el consentimiento.

Por ejemplo, si recogemos datos de una persona física en una tienda online, debemos informarle de qué tipo de datos recogemos y para qué, solicitando su aceptación para dicho tratamiento. Luego, no podemos utilizar los datos de ese usuario para enviarle información comercial o de terceros, es decir, para otra finalidad; salvo que nos haya autorizado expresamente para ello.

Esto implica no solo tener unos buenos avisos legales y condiciones de contratación sino también, que a nivel interno, regulemos mediante protocolos el circuito de este tratamiento, estableciendo allí lo que se puede hacer y lo que no.

Otro ejemplo se da muy habitualmente en el mundo de las aplicaciones móviles. La mayoría de ellas, por el momento, no cumplen con unos requisitos mínimos al no disponer de políticas de privacidad y, en este sentido, la fiabilidad sobre la información de lo que en ellas se recoge y qué se hace con ella, pues desde mi punto de vista, deja mucho que desear.

Otro concepto a tener en cuenta para adaptar nuestro negocio a la privacidad es partir de la Privacidad desde el Diseño o Privacy By Design, un término que está de moda hace ya algún tiempo pero que mucha gente todavía no tiene en cuenta a la hora de diseñar algo tecnológico.

Ni siquiera se tiene en cuenta en algunas escuelas donde se enseña a programar o diseñar, o que enseñan a hacer algún tratamiento de datos, por ejemplo, cursos de redes sociales o Community Management, pero donde no se tienen en cuenta unos mínimos a nivel legal. Y esto me parecen aspectos clave, la verdad.

Incluso Edward Snowden, en la videoconferencia organizada por el Challengers en Barcelona, esta semana, ha manifestado que la privacidad es imprescindible para vivir en libertad.

¿Qué implica tener en cuenta la privacidad por diseño?

Implica hacer un análisis del tipo de tratamiento de datos que tenemos pensado hacer con nuestra idea o proyecto, qué información necesitamos y cuál no, cómo vamos a recoger la información y mediante qué tipo de circuitos o procedimientos; así como de qué forma vamos a guardar esa información para seguir preservando esa privacidad y confidencialidad.

Porque la privacidad tiene también que ver con la seguridad. Si nos hackean, la privacidad también se va al traste. Por lo tanto, debemos aplicar la privacidad en todos los aspectos de nuestro negocio y ello, aunque puede suponer un coste inicialmente, a la larga puede suponer ventajas en el mercado.

Algunos ejemplos: tener en cuenta cómo afecta la privacidad o el tratamiento de datos que queramos efectuar antes de hacerlo mediante una aplicación móvil, puede evitar costes adicionales por temas de desarrollo informático; implantar las medidas de seguridad adecuadas al tratamiento que queramos efectuar, puede hacer que, ante una incidencia o fuga de datos, podamos actuar con más rapidez o incluso prevenirlo.

¿Qué queremos decir con qué es importante para nuestro negocio?

La privacidad debe considerarse como un activo para todo negocio. Si recogemos datos de personas físicas (clientes, trabajadores, usuarios en el caso de aplicaciones móviles, páginas web, tiendas online, videojuegos, wearables, IoT, redes sociales…), debemos tener en cuenta una serie de consideraciones al respecto para velar por el cumplimiento de esta privacidad. Puede contribuir, incluso, en que nuestra empresa o negocio sea considerado de forma más positiva por los destinatarios de nuestros productos o servicios. Por ejemplo, porque mostraremos a todos los afectados por dicho tratamiento, es decir, a los clientes o usuarios antes comentados, que nos preocupamos por un correcto tratamiento de sus datos. Esto da una imagen a nuestro negocio de seriedad, responsabilidad y rigor. Puede llegar a ser incluso parte de la estrategia de marketing: el querer hacer las cosas bien.

Es un tema de conciencia individual y de grupo

Como decíamos al principio, todo parte de la idea de respeto. Si recogemos datos de clientes, analizar qué es lo que queremos hacer con esa información y para qué; si recogemos datos de nuestros trabajadores o ellos también tienen acceso a datos de nuestros clientes, determinar qué pueden hacer y qué no; limitar accesos, establecer pautas de actuación. Todo ello es importante para que tanto nuestros usuarios o clientes estén seguros, igual que nuestra empresa, que podrá estar más protegida a todos niveles. Y esto tiene un alto valor económico, desde mi punto de vista.

Hoy en día lo que falta es conciencia social, cultural, educativa y ética al respecto. No hay que llevarlo al extremo pero sí tener en cuenta unos mínimos.

Si quieres saber más acerca de cómo implantar la Privacidad en tu negocio o te interesa alguna formación en este sentido, no dudes en contactar con nuestro despacho. Aquí encontrarás también más información al respecto.

Te invitamos a escuchar el audio a dejarnos tus comentarios y por supuesto a compartirlo en redes sociales:

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